Realizar reparaciones en la vivienda puede ser visto más como una inversión que como un gasto, principalmente si puede suponer una revalorización de la misma. Esto ocurre por ejemplo, cuando llevas a cabo la rehabilitación de la fachada, una acción que tiene un importante impacto en el valor del edificio en el mercado inmobiliario.
La fachada de un edificio es su carta de presentación, es lo primero que vemos al llegar y la responsable de causar la primera impresión a vecinos, visitantes y, por supuesto, a potenciales compradores. Por ello, al renovar una fachada no solo consigues mejorar la estética de la vivienda, sino que también estarás incrementando su valor en el mercado. Vamos a ver por qué motivos:
Sin duda, una de las primeras consecuencias al renovar una fachada es que mejora su estética, tendrá un aspecto más cuidado, más moderno y por supuesto, renovado.
Además, contribuye a mejorar el entorno urbano y a crear un sentido de comunidad. Un barrio con edificios más cuidados, contribuirá a atraer nuevos vecinos al mismo y por lo tanto, repercutirá en el valor de mercado de los edificios que haya en él.
De la misma manera, una fachada rehabilitada hace que la vivienda sea más atractiva, que llame la atención de posibles compradores, de hecho, puede ser uno de los factores que haga que se incline la balanza para que un comprador se decida por adquirir la vivienda.
Al realizar una rehabilitación de la fachada una de las acciones que se suele llevar a cabo es mejorar el aislamiento térmico de la fachada lo que mejora considerablemente la eficiencia energética del edificio.
Un buen aislamiento reduce las pérdidas de calor en invierno y las ganancias de calor en verano, lo que se traduce en un menor consumo energético y por consiguiente en una reducción en la factura de la luz.
Además, también suele mejorar el aislamiento acústico de la vivienda lo que reduce la contaminación acústica proveniente del exterior y mejora la calidad de vida de los habitantes y su confort.

Al renovar la fachada con materiales de calidad estaremos aumentando la vida útil de la vivienda y reduciendo la necesidad de llevar a cabo otras reparaciones a corto plazo, lo que también ayudará a que la vivienda aumente su valor.
Al realizar una rehabilitación de la fachada estaremos evitando la aparición de humedades, que pueden dañar las estructuras internas del edificio y provocar problemas mayores que tengan un impacto negativo en el valor del edificio. Además, una fachada en perfecto estado actúa como una barrera protectora frente a las inclemencias del tiempo, como la lluvia, el viento y la radiación solar.
Tener una fachada en perfecto estado transmite la sensación de que el propietario ha cuidado adecuadamente toda la propiedad. Da un aspecto de buen estado, algo que un comprador valora muy positivamente.
De hecho, son muchos los compradores que una de las prioridades que tienen al buscar vivienda es que esté lista para mudarse sin la necesidad de tener que realizar inversiones importantes.
La renovación de una fachada es una inversión que aporta beneficios a nivel estético, funcional y económico. No solo mejora la imagen de la vivienda y aumenta su valor de mercado, sino que también contribuye a la sostenibilidad y al bienestar de sus habitantes. En Abydu Rehabilitaciones contamos con profesionales especializados en trabajos verticales, una de las mejores opciones para realizar la rehabilitación de fachadas.